Dalpes fue creciendo al ritmo del barrio, adaptándose a sus necesidades, compartiendo momentos, apoyando a los profesionales, y siempre ofreciendo un trato cercano y humano.
Con el tiempo, este legado fue tomando nueva forma. Sin perder su esencia, se incorporaron al negocio sus hijos e hijas, quienes con nuevas ideas, energía renovada y formación actualizada, impulsaron una evolución necesaria: modernizar procesos, abrir canales digitales, profesionalizar la atención y mantener vivo el espíritu familiar que nos identifica.
Sabemos que una ferretería es mucho más que estanterías llenas de herramientas. Es un lugar donde se resuelven problemas y se construyen proyectos. Por eso nos esforzamos cada día en ofrecer algo más: atención personalizada, productos de calidad, el mejor asesoramiento técnico y un trato humano y cercano.
Dalpes hoy no solo es una ferretería física, sino también una marca presente en redes sociales, que comunica, informa y entretiene. Nuestro equipo joven, junto a la experiencia de quienes llevan años en el oficio, trabaja codo a codo para llevar la ferretería al siguiente nivel.
Nos sentimos orgullosos de lo que hemos construido, y aún más entusiasmados por lo que viene. Seguimos creciendo, aprendiendo, mejorando… porque esto no ha hecho más que empezar.
